
Paz y Tranquilidad
Es un placer para mí poder compartir información tan valiosa para el apoyo personal y energético de mis queridos Caminantes. Espero sea del gusto de ustedes y un material importante para su crecimiento emocional y espiritual. Un abrazo para todos.
25.6.09
Respiración de la roca

Creando dinero

Puesto que tus pensamientos marcan la pauta de lo que será atraído hacia ti, es importante pensar en lo que deseas y no en lo que no deseas. No conseguirás lo que deseas temiendo u odiando su contrario. El dinero, por ejemplo, no vendrá porque no te guste ser pobre. La situación en la que se enfoca tu pensamiento es la que vas a tener, porque la energía sigue al pensamiento. Cuanto más te guste tener dinero y abundancia más los visualizas, atrayéndolos hacia ti.
Es importante tener pensamientos positivos. Las emociones y pensamientos positivos atraen hacia ti lo que deseas. Las emociones negativas no te aportan lo deseado; sólo lo que no quieres. Dedica un tiempo sereno y reflexivo a los pensamientos positivos de lo que deseas. Cuando no piensas de forma superior y te entregas a los problemas, la abundancia se ve repelida.
No te sientas mal por los pensamientos negativos que puedas tener porque el temor y displacer les hace más poderosos. Responde a los pensamientos negativos como a un niño pequeño que no sabe lo que hace; sonríe y enséñales cómo hacerlo mejor. Si interceptas un pensamiento negativo, sencillamente pon uno positivo a su lado. Si, por ejemplo, te sorprendes diciendo "No tengo bastante dinero", di simplemente "Tengo dinero abundante", "El dinero me pertenece", "Mis pensamientos comienzan a madurar y aceptar una forma de bienestar a través del dinero", "Comienzo a amar el dinero como amo mi objeto favorito", etc.
Lo que tú piensas se manifiesta

Si tú tienes costumbre de pensar que eres de constitución saludable, hagas lo que hagas, siempre serás saludable. Pero cambias tu manera de pensar; te dejas infundir el temor de las enfermedades y comienzas a enfermarte. Pierdes la salud. Si naciste en la riqueza, es posible que siempre seas rico; a menos que alguien te convenza de que existe "el destino" y comiences a creer que el tuyo puede cambiar de acuerdo con los "golpes y reveses" porque así lo estás creyendo. Tu vida, lo que te ocurre, obedece a tus creencias y a lo que expreses en palabras. Es una ley. Un principio ¿Sabes lo que es un Principio? Es una ley invariable que no falla jamás. Esta ley se llama EL PRINCIPIO DE MENTALISMO.
Si en tu mente está radicada la idea de que los accidentes nos acechan a cada paso; si crees que "Los achaques de la vejez" son inevitables; si estás convencido de tu mala o buena suerte; lo que quiera que tu esperes normalmente, en bien o en mal, esa es la condición que verás manifestarse en tu vida y en todo lo que haces. Ese es el por qué de lo que te ocurre.
Nacer con libre albedrío significa haber sido creado con el derecho individual de escoger. Escoger ¿qué? El pensar negativa o positivamente. Pesimista u optimistamente. Pensando lo feo y lo malo —qué produce lo feo y lo malo— o pensando lo bueno y bello, que produce lo bueno y bello en lo exterior o interior.
San Pablo dijo que Dios está más cerca de nosotros que nuestros pies y nuestras manos, más aún que nuestra respiración; de manera que no hay que pedirle a gritos que nos oiga. Basta con pensar en El para que ya comience a componerse lo que parece estar descompuesto. El nos creó. El nos conoce mejor de lo que nos podemos conocer nosotros. El sabe por qué actuamos de esta o aquella manera, y no espera que nos comportemos como santos cuando apenas estamos aprendiendo a caminar en esta vida espiritual.
1.2.09
Cromoterapia

Rituales mágicos

Forma de realizarlo: Se hierve dos litros de agua con las dos terceras partes de las plantas durante 15 minutos. En el momento que se cocinen, piensen en cosas positivas que desee que se realice en su vida y hágalo en forma de afirmaciones: Por ejemplo: "En este momento atraigo la energía de la prosperidad y de la abundancia a mi vida", "Todo el bien para mí y todos los involucrados está aquí y ahora", "Mi camino está libre de obstáculos y sólo la energía positiva fluye en mi vida", etc. Puedes asímismo imporner tus manos proyectando energía de colores según tu intención. Por ejemplo, para el amor es luz rosada, para el dinero es verde y naranja, para la protección y la fuerza interior es el azul, para la salud es azul, verde y blanco, etc.
Una vez terminanda la cocción, se cuela y después de una ducha normal, se vierte el líquido sobre la cabeza y el cuerpo. Visualiza que toda la energía que invocaste en la cocción, sigue fluyendo y brillando en tu aura o campo energético con más intensidad. Siente la energía presente en ese momento y declara que esa energía seguirá presente durante toda la semana, atrayendo lo que tú deseaste. Esta mezcla concentrada de plantas sirve para unos 4 baños más, y al aplicarte el enjuague, lo puedes hacer rendir con más agua.
Luego, vestida con ropa limpia, colocas el recipiente (un tarro grande sirve). Colocas el alcohol industrial, los palos de madera, el resto de las plantas y la hoja de papel con lo negativo. Realizas una pequeña meditación o relajación, visualizando que todo el dolor, el sufrimiento y la mala suerte desaparecen de tu campo energético. Te despides de ello. Puedes utilizar afirmaciones como: "El dolor y el sufrimiento quedaron atrás, la mala suerte desparece de mi vida, mi energía se pirifica con este fuego, estas plantas y esta luz, Yo Soy libre de toda sombra, Yo Soy la Paz y la Luz Interior, de aqui en adelante sólo vendrán cosas buenas a mi vida, declaro la felicidad en mí Ahora, Por el Poder de Dios, Todopoderosa/o Yo Soy, Todopoderosa/o Yo Soy, Todopoderosa/o Yo Soy".
Enciendes la vela blanca, y coloca debajo de ella, la hoja con los deseos doblada en varias partes. Se enciende con los fósforos de madera y dejara consumir en su totalidad. Mientras se va consumiendo, visualizarnos por unos minutos como triunfadores de cada deseo pedido. Una vez consumida la vela, se guarda la hoja de papel. El deseo que se vaya cumpliendo se quema y damos gracias a los espíritus benefactores.