
El poder del pensamiento positivo es una reconocida fuerza sanadora, incluso dentro de la comunidad médica. Quizás te parezca imposible que un pensamiento positivo pueda cambiar tu vida; pero, ¿cuantas veces has afirmado repetidamente un pensamiento negativo hasta que al final se ha hecho realidad? ¿Por qué no cambiar esos pensamientos negativos por positivos?
Louise Hay dice que las afirmaciones positivas son como la siembra de una semilla. Uno no planta una semilla y obtiene una hermosa flor al día siguiente. Lleva tiempo. Primero hay que regar la semilla, cuidarla y protegerla. Lo mismo ocurre con las afirmaciones positivas. Tal vez no veas los cambios inmediatamente, pero si los los alimentas y estimulas lo suficiente, puedes cambiar tu manera de pensar negativa y mirar las cosas bajo una luz nueva y positiva.
Las afirmaciones pueden hacerse en silencio, en voz alta, escribiéndolas o incluso cantadas o recitadas. Sólo diez minutos diarios haciendo afirmaciones positivas pueden compensar años de viejos hábitos mentales. Cuanta mayor frecuencia rememore tu conciencia de lo que te dices a ti mismo y cuanto más positivas y expansivas sean las palabras y conceptos que elijas, más positiva será la realidad que crees.
Haz siempre las afirmaciones en “presente”, no en futuro. Es importante crearlas como si ya existieran. En lugar de decir “conseguiré un empleo maravilloso”, di: “tengo un empleo nuevo y maravilloso”. Esto es reconocer que todo se crea primero en el plano mental, antes que pueda manifestarse como una realidad objetiva.
Las afirmaciones se realizan del modo más positivo que se pueda. Afirma lo que SI desea, no lo que NO quiere. En lugar de decir “no volveré a quedarme dormido”, di “me levanto con tiempo y lleno de energía todas las mañanas.
En general cuanto más breves y sencillas son las afirmaciones, más eficaces resultan. Una afirmación es una expresión clara que contiene un fuerte sentimiento. Mientras más sentimiento tenga, más intensamente se graba en tu mente.
Cuando repiten una afirmación, SIENTAN y VISUALICEN que es real lo que están diciendo, que ya es un hecho. Si eventualmente se bloquean en algún área, escriban la afirmación y noten cuál es el sentimiento negativo que aflora, escríbanlo y continúen repitiendo la afirmación hasta que el sentimiento negativo no tenga lugar en su mente, pues la afirmación positiva toma su lugar. Para cambiar los pensamientos es necesario comprometerse y practicar.
Es importante encontrar las afirmaciones que te convienen y que necesitas, sólo has de buscar dentro de ti mismo. Una manera eficaz de practicarlas, es en primer lugar eligiendo la afirmación que más te convenga para tu estado actual. Cada día se escribe en un cuaderno para tal fin, 20 veces tu afirmación por la mañana y 20 por la noche. Todos los días durante un mes a ser posible.
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