15.9.08

Sobrevivir a la ruptura


Terminar una relación puede ser devastador. Por eso hay que saber cómo sobrellevar la pérdida, o al menos, saber cómo actuar en esta nueva situación.

La relación se acabó. Estás sola otra vez, no tienes con quién salir y sientes que no tienes ganas de hacer nada. Una sensación de fracaso o de culpa te abruma y tienes miedo de enfrentarte al mundo. Todo, tus amigos, tus lugares favoritos, la música que te gusta, te recuerda a esa persona.

Estos sentimientos son muy comunes después de terminar una relación de pareja, independientemente de que creas que fue lo mejor o que tú mismo hayas provocado la ruptura. Por eso, esta pequeña guía quizá te sirva para que sobrevivas y al final seas más feliz, aún cuando hay personas que saben cómo manejar este tipo de situaciones y sacar lo mejor de la situación, pues es bastante frecuente que cualquiera de nosotros esté desorientado ante la ruptura.

Cuando una relación se acaba, sin duda enfrentamos un cambio de vida. Algunos sueños y planes ya no se pueden realizar, tus deseos son otros, e inevitablemente hay una sensación de inseguridad que no te deja ver las cosas claras. Ésto se cumple aunque tú mismo creyeras que la relación debía acabar, pues independientemente de eso, la vida de pareja era ya un estado conocido, por más negativa o dolorosa que fuera, y lo desconocido que te espera ahora te provoca miedo.

También, puede ser que te gustara tu vida como era, cuando esta persona estaba y ahora las cosas son diferentes. Primero, es importante que reconozcas este período de transición y lo comprendas como un inicio de un nuevo camino. Aunque parezca que el mundo se te viene encima y que ya nada tiene sentido, debes saber que seguirás adelante y frente a ti, está una nueva vida, la cuál será más satisfactoria, aún cuando no lo creas posible.

Ahora, antes de seguir adelante, debes detenerte y aunque estés tentado a olvidar y no pensar en lo que ha sucedido, y aunque incluso quieras buscar un reemplazo lo más rápido posible, trata de evaluar o sopesar el devenir de la relación que acabas de dejar atrás.

Si bien este proceso es doloroso, la evaluación no sólo es parte del camino hacia la superación, sino que puede significar que en la siguiente relación que tengas no suceda lo mismo y no cometas los mismos errores. Debes estar consciente de que no sólo la persona tuvo la culpa por más terrible que fuera su actitud, ni tampoco debes pensar que todo fue tu culpa. Una relación termina porque ambos no supieron llevar las cosas, y no se trata de señalar culpables, la idea es que se asuma responsablemente y con honestidad tu parte en el desarrollo de la relación, y aprendas a vivir con tus acciones sin que cuente si fueron buenas o malas acciones. Esto te hará más fuerte.

Por otro lado, necesitas comprender que lo que te sucede es normal. Todo el mundo lo sufre cuando pasa por una ruptura, y debes tratar de no ser muy duro contigo. Comprende que esos cambios de humor, ese enojo, la angustia, el miedo, las ganas de llorar, la tristeza o una sensación de alivio, son parte de la situación en la que te encuentras, no lo reprimas y no te sientas como el único ser en el mundo que siente eso. Todos lo hemos vivido de una u otra forma, y no hay porqué avergonzarse de ello. Si no sientes nada de ésto, tampoco te sientas extraño o culpable.. Cada circunstancia es diferente, así como cada persona, por lo que no esperes que haya patrones o reglas.

Mucha gente se siente como se describió, otra no se siente de esa forma, así que simplemente deja que tus sentimientos fluyan y no te obligues a pensar ni actuar como los demás, o como lo que los demás esperan de ti. Vive tu pérdida o tu momento de reacomodo y no te hagas recriminaciones de ningún tipo. Aparte de ésto, debes saber que vendrán nuevas etapas que hay que vivir con toda calma y plenitud, como el reencuentro con amigos desplazados. Acercarte más a tu familia, e incluso puedes intentar desenvolverte en nuevos ambientes.

Además, ahora tendrás el tiempo y la posibilidad de iniciar algunos proyectos que antes se habían pospuesto.. Lo importante, es que ocupes tu tiempo y no te quedes encerrado en tu casa o en ti mismo, sintiendo lástima de tí. El olvido de una relación fallida, es difícil pero no imposible. Lleva su tiempo y requiere de tu energía y paciencia, pero tarde o temprano te despertarás y descubrirás que te sientes feliz, que ya no extrañas a esa persona y que estás dispuesto a nuevas experiencias. Así, que sufre lo que tengas que sufrir y no te desesperes, que después de todo, estarás más fuerte y libre para buscar la felicidad.

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